coRTarcabezas | deshacer mundo hacer mundo

IN-THE-FLESH

Ya no cabe hablar de disciplinas, ni cabe no hacerlas trans; el tiempo de la neutralidad ha llegado a su fin, es la hora de ponerse a coRTar cabezas, deshacer mundo y hacer mundo. Algo así debieron pensar Raúl Lago y Toño fM el día que cogieron una tijera, juntos, por primera vez para hacer lo que hacen.

No es mi intención describir aquí formal o conceptualmente su práctica en collage como práctica artística sino tratar de averiguar en este pequeño texto con función de introducción a su trabajo, qué es lo que hace con el mundo lo que ellos hacen cuando lo hacen. En ese sentido coRTarcabezas collage es para mi una máquina de hacer máquinas. Una máquina cuyos mecanismos: sus dos cuerpos, sus miradas, sus manos y sus decisiones (las de ellas), eficientemente conectados, se afanan en lo que en rigor es la práctica fundamental de toda construcción estética, el corte.

El corte como interrupción es la única manera que tenemos de conocer lo que nos rodea, de reducir los constantes e inabarcables estímulos producidos por nuestra naturaleza cultural a una construcción de significado así como de conocer cómo funcionan esas construcciones cuando se nos aparecen o se nos imponen como predeterminadas e incuestionables; y lo que ahí se decide es siempre la posibilidad de conocer e intervenir el mundo. Así fue en el teatro de Brecht, en el pensamiento de Nietzsche, en la escritura de Duras, en la poesía de Celan o en el cine de Vèrtov y así es en ocasiones como esta en el collage.

Una máquina de hacer máquinas, formas nuevas que nos hablan de mundos nuevos. Asociaciones visuales que si bien en principio pudieran parecer arbitrarias o automáticas – cualidades a menudo relacionadas con la técnica del collage – responden sin embargo a aquella concepción revolucionaria que S. Freud tenía del inconsciente, a saber, el inconsciente como fábrica y no como teatro, es decir, una instancia creadora y no reproductora. Esa es una de las cosas fundamentales que hace lo que hacen Raúl y Toño cuando lo hacen: crear a partir de su particular intervención en el continuo material y semiótico que es la realidad, una forma siempre nueva que parece estar libre de toda tentación de reproducir el orden de cosas establecido. Dicho esto su capacidad de desnormativización de entidades tan culturalmente marcadas como el cuerpo o determinados objetos resulta francamente potente: cabezas, niñas, piedras, conchas, higos, cuerpos, caras, cine, piernas, colas, cruces, luchas, hombres, frutas, cuadros, hongos, militares, bolsas, árboles, piñas, niños, cuerdas y más cuerpos asociados siempre en manadas tan poco heteropatriarcales; cruissing visual, academia en el matorral.

En ese sentido los collages de coRTar cabezas no solo son máquinas de hacer máquinas sino que además son máquinas deseantes a las que no importaría tanto tener una delimitación formal clara como formas de conectar su flujo continuo de deseo (el de ellas) con todos y cada uno de los elementos que lo configuran. Porque sabemos que no se desea una cosa ni una persona en concreto sino todo el paisaje que hace que esa cosa o esa persona sean para nosotros lo que son es por lo que coRTarcabezas collage resulta de nuevo especialmente potente a la hora de juzgar su capacidad para estar en el mundo tal y como este se mantiene fuera de su ejercicio de (des)montaje y libertad. Sus imágenes toman siempre posición; frente al cine, al género, a los expedientes de regulación de empleo, a la familia, a la Ley Orgánica General del Sistema Educativo, a la contracepción, a la abdicación, a Monsanto, a las licencias administrativas… todas ellas cuestiones explicitadas en sus títulos. No podemos dejar de hacer mención aquí a ese ejercicio literario que normalmente acompaña su producción visual. Con el pretexto de un título una frase o en ocasiones una sola palabra consiguen mantener activa la reorganización de significado que en el momento de la idea latía en cada collage favoreciendo así su actualización constante sin que parezca que el tiempo en el que se produzca su recepción vaya a tener que preocuparles en alguna ocasión.

Deshacer mundo hacer mundo; cortar cabezas; en infinitivo; mantener la acción viva en el lenguaje, el significado activo en el papel cuando uno hace lo que hace.

“Por una cabeza todas las locuras”
Carlos Gardel

Imagen: In the flesh | CoRTarcabezas

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